La escalera mecánica

25 de septiembre, 2019 - Cuentos - Comentar -

Entonces no podemos cumplir nuestro deseo de construir una escalera mecánica que una el sótano con la azotea- me perfumó el cuello y con una voz algo vibrante y ojos que posteriormente evocarían sensaciones olvidadas, comenzó a recitar un poema de Lord byron.

Su impulso le llevó a rascar de manera convulsiva una esquina de la pared, la más escondida de todas.

Una sonrisa cubrió su cara, mientras avanzaba más por intuición que por locura en su tarea se llevar a cabo la idea obsesiva de unir el cielo con el infierno.
Tuve que matarlo.

Tumbé su cuerpo aún caliente en una parte soleada de la azotea con sus manos al cielo como dando gracias.

Bajé las escaleras,  y al llegar al sótano ,  bajo el efecto embriagador del perfume en mi cuello, recitaba – para mi alma no habrá mayor tortura que saber que olvidaste mi dolor.

Te exijo que vengas a mi tumba a sollozar.

escalera

La foto no es mía

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